Es una mujer intercesora, llena de fervor para la oración y el ayuno. Es una liberadora que manifiesta el Poder de Dios a todo aquel que lo necesita. Dios la ha levantado como una Débora, como una madre espiritual, para ciento de mujeres, muchachas y jóvenes que la buscan para un consejo preciso y cargado de unción Su mensaje está lleno de fe, de esperanza, de cambios y de empoderar a la personas bajo la guía del Espíritu Santo.